En Desperta Ferro Antigua y Medieval n.º 30: La guerra de Troya y a modo de adelanto del siguiente número, podrás encontrar…

“Pérfidos infanticidas. Los cartagineses a través de la mirada grecolatina”, por Tomás Aguilera Durán (Universidad Autónoma de Madrid)

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Si la historia la escriben los vencedores, nunca fue tan cierto como con Cartago. A partir de las guerras púnicas, los autores grecolatinos crearon un estereotipo de los cartagineses marcado por la perfidia y la barbarie, un estigma que en época moderna se alimentará de nuevos prejuicios racistas. En este interesantísimo artículo se analiza este curioso fenómeno que nació antaño y que ha pervivido, bajo distintas formas, a lo largo de la historia incluso hasta nuestros días; un fenómeno que, paradójicamente, expresa mucho más acerca de los mecanismos ideológicos que articulan las comunidades humanas –no solo la romana– que de la propia cultura púnica.

A la venta el 26 de junio

En Desperta Ferro Contemporánea n.º10: Insurgencia en Irak, 2003-2011, adelantamos el siguiente número con…

“La defensa de Kudia Tahar: el preludio de Alhucemas” por Roberto Muñoz Bolaños – Instituto Universitario General Gutiérrez Mellado

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La capital del protectorado español, Tetuán, estaba defendida por una línea de fortificaciones. De este conjunto de posiciones defensivas, las más avanzadas eran el Gorgues –recientemente fortificada– y Kudia Tahar, enlazadas ambas entre sí por los puestos del lomo de Tazarines, y por los de Hafa el Ma y los Nator con Ben Karrich. Este saliente, y más concretamente la posición de Kudia Tahar, fue el escogido por Abd el-Krim para desencadenar una acción ofensiva que desbaratase el plan de desembarco en Alhucemas.

Kudia Tahar era una posición cuadrangular, cuyo débil parapeto era incapaz de resistir los proyectiles de artillería. Su guarnición estaba formada por 130 hombres a las órdenes del capitán de Infantería José Gómez Zaracíbar y la integraban una compañía del Regimiento del Infante n.º 5; un destacamento de artillería a las órdenes del teniente Ángel Mejón, del que formaban parte el sargento Miguel González, dos cabos y 20 soldados que servían cuatro piezas de montaña Schneider de 70 mm, y algunos telegrafistas que manejaban un heliógrafo. El ataque comenzó, a las 5.40 horas de la mañana del 3 de septiembre, mediante un bombardeo artillero de granadas rompedoras de 75 y 105 mm que fue extraordinariamente eficaz, ya que desarboló las defensas españolas e inutilizó la artillería de Kudia Tahar.

A la venta el 26 de junio

“Un triste final: la campaña norteamericana en 2009-2011″, En Desperta Ferro Contemporánea n.º10: Insurgencia en Irak, 2003-2011

“Un triste final: la campaña norteamericana en 2009-2011″, por Daniel P. Bolger – North Carolina State University

 

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Para cuando el presidente Barack H. Obama juró el cargo el 20 de enero de 2009, la mayoría de los generales norteamericanos confiaban en que ganarían la guerra en Irak. Es posible que, entonces y ahora, a los observadores externos esta creencia les resultara errónea, lamentable o incluso terriblemente irrisoria. Los generales estaban más que dispuestos a hacer un acto de fe. En una guerra rebosante de indicadores –bombas lanzadas, dinero gastado, iraquíes reclutados, lo que sea–, lo que llamaba la atención de los generales era el número de ataques diarios enemigos.

De acuerdo con las presentaciones mostradas diariamente a toda la cadena de mando, desde la gran oleada de tropas de 2007 los ataques enemigos habían descendido drásticamente. En su punto álgido, el enemigo lanzaba en todo Irak casi 260 ataques diarios y ahora la resistencia luchaba por llevar a cabo unos 40. Cabe preguntarse el significado de todo esto en una guerra irregular. Qué se considera un ataque: ¿un disparo de fusil?, ¿un coche bomba?, ¿un impacto de mortero?, ¿seis impactos al mismo tiempo (o eso cuenta como seis ataques)? Los cuarteles generales establecieron oscuras pautas de contabilización, dignas de la hacienda estadounidense, para poder mostrar a sus subordinados lo que era un ataque y lo que no. De ese modo, la tendencia no hacía más que mejorar en los informes y gráficas, pero por buenos que parecieran los indicadores en enero de 2009, había una tenaz insurgencia que jamás desaparecería, una mancha imposible de sacar por mucho que se restregara y que seguiría respondiendo al fuego.

A la venta el 26 de junio

Un artículo sobre el derrumbe del sistema palacial micénico en Desperta Ferro Antigua y Medieval n.º30: La guerra de Troya

“El colapso del sistema palacial micénico (ca. 1200 a. C.)”, por Guy D. Middleton (Newcastle University)

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Imaginemos despertar una mañana y descubrir que el Estado ha desaparecido, la estructura del poder se ha derrumbado, los lazos sociales y económicos desvanecido y las poblaciones abandonado; donde el arte y las manufacturas son escasos y la escritura ya no se usa; un mundo por entero diferente a lo que había sido poco antes. Y es que el tránsito entre la Edad del bronce y la Edad del Hierro fue absolutamente traumático, especialmente en el caso del Egeo y otros pueblos del Mediterráneo oriental.

Ahora bien, la causa o causas de este “colapso” aún se desconocen. El profesor Middleton enuncia, una tras otra, todas las hipótesis que actualmente se barajan como potenciales causas de tal crisis, formulando a su vez sus propias conclusiones, con la ambición de arrojar algo de luz sobre uno de los episodios más misteriosos de la historia de la humanidad. Complementa el artículo un mapa de dos páginas en el que se representa el Mediterráneo oriental en tiempos del colapso, esto es, en torno al año 1200 a. C., con la descripción de los eventos principales que participaron en el fenómeno; composición de Mario Riviere y Carlos de la Rocha.

A la venta el 26 de junio

Troya desde un punto de vista arqueológico en Desperta Ferro Antigua y Medieval n.º30: La guerra de Troya

“Arqueología de Troya”, por Jordi Vidal (Universitat Autònoma de Barcelona)

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En este interesantísimo artículo se condensan nuestros conocimientos actuales de la ciudad de Troya desde un punto de vista arqueológico, campo en el que se han ejercido notables avances en los últimos años, particularmente merced a la constatación de que el tamaño de la urbe es muy superior a lo hasta hace poco considerado. Acompaña al artículo una espectacular ilustración de dos páginas que representa la ciudad de Troya y en la que se incorporan los más recientes hallazgos arqueológicos, composición de Jorge M. Corada.

A la venta el 26 de junio

“La privatización de la seguridad en Irak” en Desperta Ferro Contemporánea n.º10: Insurgencia en Irak, 2003-2011

“La privatización de la seguridad en Irak”, por Christopher Spearin – Canadian Forces College

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Pese a que los funcionarios del Gobierno de Estados Unidos insistían en que su país estaba liderando en Irak una “coalición de voluntades”, Peter Singer señaló con acierto que realmente se trataba de una “coalición para la facturación”. Irak era una auténtica guerra de contratistas. Por tomar 2007 como muestra, la Oficina de Presupuestos del Congreso de Estados Unidos informó de que había 190 000 contratistas trabajando en Irak, cifra que no solo era superior al número de tropas proporcionado por los países de la Coalición, sino también al de militares norteamericanos. En concreto, de esos 190 000 contratistas, 35 000 eran personal armado al servicio de compañías militares y de seguridad privadas (PMSC, en su acrónimo en inglés), procedentes de un amplio abanico de países, desde Estados Unidos y Reino Unido a Sudáfrica, Colombia, Uganda, Fiji o Nepal, además de los muchos iraquíes que trabajaban para ellas. Como colectivo, esas personas desempeñaban numerosas funciones para sus clientes del Gobierno estadounidense, tales como el Departamento de Defensa o el de Estado.

A la venta el 26 de junio

Cambio de estrategia de EEUU para Irak en 2007, The New Way Forward, en Desperta Ferro Contemporánea n.º10: Insurgencia en Irak, 2003-2011

“The New Way Forward”. Oleada en Irak, 2007-2008, por Donald Wright – U. S. Army Combined Arms Center

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En la tarde del 10 de enero de 2007, el presidente George Bush compareció ante la televisión pública para anunciar el “Nuevo rumbo a seguir” (The New Way Forward), la denominación oficial para la nueva estrategia en Irak que vino a conocerse como la “oleada” (Surge). En su discurso, el presidente destacó claramente los aspectos clave de la nueva visión estratégica: la alianza con antiguos grupos insurgentes frente a Al Qaeda en Irak (AQI), el recurso a unidades de operaciones especiales para atacar las redes enemigas y asesinar a los dirigentes terroristas y una mayor predisposición a emplear las fuerzas de la Coalición en operaciones ofensivas a gran escala para limpiar los bastiones insurgentes en Bagdad y su entorno.

En perspectiva, los logros de la oleada resultaron ser frágiles. El propio general Petraeus lo reconoció al afirmar a finales de 2008 que la estabilidad en Irak “aún no era duradera, no era autosuficiente”. Todo dependería de cómo aceptaran los propios iraquíes la responsabilidad de proporcionar seguridad y establecer un nuevo y auténtico compromiso nacional en el que estuvieran representados suníes, chiíes y kurdos. El optimismo general sobre el compromiso iraquí con ese objetivo llevó a Estados Unidos a mantener su palabra con el SOFA y retirar sus tropas de Irak en 2011. Sin embargo, a la vista de las recientes victorias de ISIS, parece claro que el Gobierno y las fuerzas de seguridad iraquíes no fueron capaces o carecieron de voluntad para construir sobre el éxito cierto de la oleada.

A la venta el 26 de junio

“El armamento micénico. Características y evolución” por Dan Howard

En… DESPERTA FERRO ANTIGUA Y MEDIEVAL N.º 30: LA GUERRA DE TROYA, podrás encontrar…

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“El armamento micénico. Características y evolución” por Dan Howard. Con apartados dedicados a la forma de combatir, la armadura, los escudos, las espadas, los cascos y otras armas, el artículo de Howard nos ofrece una panorámica tanto de las distintas armas como de su evolución en el tiempo. Acompaña al texto una gráfica de dos páginas de tamaño en la que se representan, en forma de línea temporal, la fecha de aparición y pervivencia de cada una de las variantes de espada, casco, etc., dibujados todos ellos por la experta mano de Pablo Outeiral. Este tipo de gráfica, empleada con asiduidad por los arqueólogos, permite comprender de un vistazo la compleja evolución del conjunto.

A la venta el 26 de junio de 2015.

“Icono de poder. El carro de guerra en el mundo micénico” por Fernando Quesada Sanz

En… DESPERTA FERRO ANTIGUA Y MEDIEVAL N.º 30: LA GUERRA DE TROYA, podrás encontrar…

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“Icono de poder. El carro de guerra en el mundo micénico” por Fernando Quesada Sanz (Universidad Autónoma de Madrid). Durante la Edad del Bronce en el Próximo Oriente y en el Mediterráneo Oriental quizá el objeto más significativo como símbolo de poder y prestigio, asociado a su empleo como vehículo para el ceremonial, la guerra y la caza, fuera el llamado “carro ligero de guerra”, nacido algo antes del 1700 a. C. como una notable innovación tecnológica. El profesor Quesada, reconocido experto en armas de la Antigüedad, condensa en pocas páginas su conocimiento acerca de esta primitiva máquina de guerra, y expresa el interesante debate actual en torno a su utilidad, aún irresuelto. Complementan el artículo dos soberbias ilustraciones de José Luis García Morán, que reflejan dos de los más populares modelos de carro empleados en la época, uno de los cuales se representa en perfil con el fin de enumerar las piezas de que se compone y su nomenclatura.

A la venta el 26 de junio de 2015.

“La contrainsurgencia en Irak”, en Desperta Ferro Contemporánea n.º10: Insurgencia en Irak, 2003-2011

“La contrainsurgencia en Irak”, por Miguel Ángel Ballesteros Martín – Instituto Español de Estudios Estratégicos

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La operación en Irak se basó en el “dominio rápido” (rapid dominance) del campo de batalla, que pretende doblegar la voluntad del enemigo, anulando su capacidad de resistencia para forzarle a una rendición sin condiciones. Es la denominada doctrina Rumsfeld que se asienta sobre la superioridad tecnológica que otorgan los misiles guiados, la digitalización del terreno y los movimientos envolventes por aire apoyados por helicópteros de ataque. Esta forma de operar no necesita dominar el terreno, pero su mayor problema es el alargamiento de las rutas logísticas, que dificulta el municionamiento y el suministro de las unidades más avanzadas. Pero al no dominar el terreno, una vez superado el impacto emocional la situación favorece la aparición de la insurgencia, que es lo que ocurrió en Irak tras la caída del régimen de Sadam. Para los estadounidenses la clave estaba en conseguir que tanto la población suní, como la chií y la kurda apoyasen al Gobierno iraquí. Había que conseguir que la mayor parte de la población, y más concretamente la suní, rechazara la insurgencia y se posicionara del lado del Gobierno del primer ministro chií Nuri al Maliki, que debía nombrar un gobierno de concentración nacional, alejando toda tentación partidista.

A la venta el 26 de junio