La prensa y el desembarco, en Desperta Ferro Contemporánea nº.11: El desembarco de Alhucemas, 1925

“El desembarco de Alhucemas en la prensa” por Rocío Velasco de Castro (UNEX)

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Suspendidas las garantías constitucionales, la controvertida relación de Primo de Rivera con la prensa ha sido abordada en numerosos estudios que inciden en el estricto control que el general impuso por medio de la censura, con cuantiosas multas y largas suspensiones a los medios; la creación del diario oficialista La Nación; y la inclusión de notas oficiales y oficiosas que él mismo redactaba. Una circunstancia que explicaría la ausencia de libertad que sí existía en cambio en la vecina Francia, cuya cobertura informativa del desembarco permite constatar las dos grandes tendencias ideológicas: la conservadora y la progresista. Con relación a la prensa española, a pesar de las limitaciones que entrañaba la censura, pueden advertirse pequeños matices en el lenguaje empleado y en el tratamiento informativo con el que se abordan cinco cuestiones: el desarrollo de la ofensiva, la cooperación con Francia, el liderazgo de Primo de Rivera, la reacción de Abd el-Krim y la actuación del Ejército de África. La limitada extensión de estas líneas solo permite esbozar una panorámica general de todas ellas a través de una selección de publicaciones.

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El último golpe: asedio a Cartago, en Desperta Ferro Antigua y Medieval nº.31: ¡Cartago debe ser destruida!

“La muerte de Cartago. La guerra más salvaje” por Fernando Quesada Sanz (Universidad Autónoma de Madrid)

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El ocaso de Cartago, al término de un prolongadísimo asedio, su caída ante las feroces y despiadadas tropas romanas y su destrucción, a un tiempo física y espiritual, fue de un dramatismo tan espectacular como espantoso. Y es precisamente a la narración de ese asedio final de la urbe púnica al que se dedican estas páginas, componiendo un artículo de hasta once páginas de extensión. El texto se apoya en dos mapas, uno estratégico y otro táctico, del asedio, así como una ilustración de Zvonimir Grbasic (parcialmente visible aquí) que recrea el saqueo del templo de Reshef por las tropas romanas, una vista aérea de la ciudad, con indicación del desarrollo del asedio, y finalmente una ilustración de perfil de una vivienda cartaginesa del barrio de Aníbal en el momento de su conquista por las tropas romanas, composición de José Luis García Morán.

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El papel de la aviación española, en Desperta Ferro Contemporánea nº.11: El desembarco en Alhucemas, 1925

“La intervención aérea en Alhucemas” por Carlos Lázaro Ávila

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En la intervención aérea de Alhucemas se tuvieron que coordinar las aeronaves de la Aviación Militar y la Aeronáutica Naval española y la Aeronavale Francesa, junto con la flota combinada hispano-gala para apoyar el desembarco de las tropas españolas, la consolidación de las playas y la progresión hasta Axdir, centro neurálgico de la rebelión de Abd el-Krim. Esta acción es considerada el punto de inflexión en la historia de las operaciones anfibias en el que poder aéreo tuvo, sin lugar a dudas, un papel esencial.  En los mandos de las aviaciones que iban a intervenir en la acción norteafricana pesaba mucho la experiencia de los errores anglo-franceses cometidos en Galípoli, donde no existió una planificación inicial, ni coordinación entre las unidades que participaron. La efectividad de la aviación en el desembarco de Alhucemas fue, sin lugar a dudas, ejemplar, y como C. Yusta ha indicado en su biografía sobre el infante Alfonso de Orleans, el papel representado en el desembarco norteafricano probablemente supuso el espaldarazo para que en 1926 se convirtiera en un arma independiente.

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El fin de la rebelión rifeña, en Desperta Ferro Contemporánea nº.11: El desembarco de Alhucemas, 1925

“La derrota de Abd el-Krim (abril-junio de 1926)” por Roberto Muñoz Bolaños (IUGM)

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Ni el desembarco de Alhucemas ni las operaciones subsiguientes que se dieron por terminadas el 2 de octubre con la ocupación de Axdir –capital de la República del Rif– clarificaron la situación. El teniente general Miguel Primo de Rivera, dictador desde 1923 y de ideología “abandonista”, con el apoyo del general de división Francisco Gómez-Jordana y Souza –verdadero estratega del desembarco y responsable del Directorio Militar para Marruecos y Colonias–, confiaba en derrotar a Abd el-Krim con la ocupación de Alhucemas y realizando a continuación una “acción política” entre las tribus, que obligaría al jefe rifeño a pedir la paz, sin necesidad, por tanto, de realizar ninguna campaña militar en el interior.Esta política era también apoyada por el catalanista conservador Francesc Cambó y por el liberal conde de Romanones.

La derrota de Abd el-Krim supuso el comienzo del fin de la rebelión rifeña. Solo quedaba, aprovechando la desmoralización de las cabilas, seguir la acción política con presión militar, como se había estado haciendo anteriormente, para lograr la sumisión total del territorio. A ello se dedicaron Sanjurjo y Goded, su jefe de estado mayor, el resto del tiempo, sin descanso invernal, hasta que el 10 de julio de 1927 culminó la pacificación de todo el Protectorado.

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Guerra y política antes de la destrucción, en Desperta Ferro Antigua y Medieval nº.31: ¡Cartago debe ser destruida!

“Luchar sin esperanza” por Alberto Pérez Rubio (Universidad Autónoma de Madrid)

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Entre el inicio de las hostilidades y el asedio definitivo de la propia ciudad de Cartago transcurren varios años. Este artículo recoge, con amena pluma, la narración de los hechos, tanto políticos como bélicos, que acontecen durante este periodo. Se complementa con tres mapas que describen las operaciones militares de esta primera fase de la guerra.

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Creación de un efímero Estado en el Rif, en Desperta Ferro Contemporánea nº.11: El desembarco de Alhucemas, 1925

“La República del Rif: un ensayo de Estado moderno en el Magreb” por María Rosa de Madariaga

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En los años veinte del pasado siglo tuvo lugar en la zona del antiguo Protectorado español en Marruecos la creación de la República del Rif, que pretendió erigirse en Estado independiente y representar un contrapoder frente a las dos potencias protectoras, Francia y España. Este embrión de Estado, aunque de efímera existencia, significó un ensayo pionero en los países del Magreb.  Es difícil saber cómo habría evolucionado este embrión de Estado, porque muchos de sus proyectos no pudieron llegar nunca a ejecutarse, debido a su efímera duración y al estado de guerra permanente que vivía el territorio. Abd el-Krim se propuso mostrar al mundo, principalmente a las dos potencias protectoras, Francia y España, que los rifeños eran perfectamente capaces de gobernarse por sí mismos. Aunque la creación de un Estado independiente en el Rif pudo llegar a adquirir un carácter anti-Majzén, es decir contra el poder central, para Abd el-Krim se trataba solo de una primera etapa en la lucha por un Marruecos independiente.

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El urbanismo cartaginés, en Desperta Ferro Antigua y Medieval nº.31: ¡Cartago debe ser destruida!

“La ciudad de Cartago a mediados del siglo II a. C.” por Iván Fumadó Ortega (Aix-Marseille Université)

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El autor de este artículo es probablemente la persona más indicada para revelar las últimas novedades en nuestro conocimiento de la ciudad de Cartago en el periodo inmediatamente anterior a su destrucción por las tropas romanas, un campo en el que, además, se han logrado sorprendentes avances. Complementa, como no podía ser de otro modo, a este artículo, una vista aérea de la ciudad púnica, con indicación de sus edificios y características principales, composición de Rocío Espín.

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“Tácticas de infantería en la Guerra de Marruecos”, en Desperta Ferro Contemporánea nº.11: El desembarco de Alhucemas, 1925

“Tácticas de infantería en la Guerra de Marruecos” por Carlos Nogueira

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Durante los primeros años del siglo XX el Ejército español se batió duramente frente a un enemigo irregular y escurridizo librando una guerra que hoy llamaríamos de contrainsurgencia. Durante esos años, el ejército tuvo que variar las tácticas empleadas para adaptarlas al nuevo tipo de enemigo y al terreno marroquí, conjugando todo eso con la aparición de nuevas armas y procedimientos fruto de las experiencias de los campos de batalla europeos. Al final de la Guerra de Marruecos, el Ejército se había transformado mucho, tanto en lo referente a la orgánica como a los medios disponibles y las tácticas. Muchos de estos cambios vinieron no solo como fruto de la Gran Guerra sino también como resultado directo del enfrentamiento que se había vivido en las montañas del norte de Marruecos. Merced a esas experiencias se desarrollaron procedimientos de infantería muy ágiles y flexibles. Estos avances en los procedimientos y la orgánica y material de las unidades fueron sin duda parte de la solución militar al problema marroquí y resultaron fundamentales para el desarrollo exitoso de las operaciones militares en la cabeza de playa de Alhucemas.

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El desarrollo de la operación en la bahía de Alhucemas, en Desperta Ferro Contemporánea nº.11: El desembarco de Alhucemas, 1925

“El desembarco de Alhucemas” por José Luis de Mesa

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El día 7 de septiembre de 1925, la escuadra y la aviación bombardean la punta de los Frailes, el Morro Nuevo y el cabo Quilates, el cual continuó en las primeras horas del día siguiente mientras las barcazas K se disponen en dos olas de desembarco, remolcadas por los torpederos, los cuales en cierto momento las sueltan y llegan por sus propios medios hasta unos 50 m de la playa, donde quedan varadas y se lanza la infantería con al agua hasta el cuello o el pecho. Desde tiempo inmemorial era conocido que para la pacificación de la zona del Rif se precisaba dominar la bahía de Alhucemas para, desde allí, irradiarse sobre el resto del territorio rifeño. Por primera vez en la historia militar moderna las fuerzas aéreas, las de tierra y las navales actuaron bajo un mando unificado (Primo de Rivera), con un general jefe (Sanjurjo) y dos columnas (generales Saro y Fernández Pérez). La operación constituyó tal éxito en sí que sirvió de base de estudio y precedente para la actuación de las fuerzas aliadas durante la Segunda Guerra Mundial, sobre todo en el desembarco de Normandía y en las operaciones anfibias llevadas a cabo por los norteamericanos en el teatro de operaciones del Pacífico.

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La figura de Escipion Emiliano, en Desperta Ferro Antigua y Medieval nº.31: ¡Cartago debe ser destruida!

“Escipión Emiliano. Un halcón en el Senado de Roma” por Francisco Pina Polo (Universidad de Zaragoza)

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Publio Cornelio Escipión Emiliano fue la figura dominante en la escena política romana de las décadas centrales del siglo II a. C. Fue dos veces cónsul y también dos veces fue proclamado triunfador, sobre Cartago y Numancia. Como censor defendió a ultranza la conservación de las tradicionales virtudes romanas. Al final de su vida justificó el asesinato de Tiberio Graco y luchó para impedir la aplicación de su reforma agraria. Fue una figura controvertida en su época, probablemente tan querido por unos como odiado por otros. El catedrático Pina Polo desgrana, en este artículo, la relevancia de esta figura en la escena política romana, así como las deducciones que se pueden sacar de ello respecto a la sociedad y mentalidad romanas. Acompaña una genealogía de la familia de los Escipiones.

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