Desperta Ferro ha tenido el placer de participar una vez más en el festival romano de Tarragona. Una cita muy significada no solo por la calidad y repercusión del evento, sino por su significado. Es gratificante ver como una ciudad vuelve de forma recurrente sobre sus orígenes para, precisamente, estar más viva que nunca.

971884_10200424188901884_1330124949_nTarraco Viva son muchas cosas, pero ante todo es un punto de encuentro que demuestra los muchos enfoques desde los que la sociedad puede contemplar y aprovechar su legado: el ámbito académico, la recreación histórica, la conservación y divulgación del patrimonio, la dinamización turística o, en nuestro caso, la actividad editorial. Hay muchos más. La posibilidad de establecer un contacto entre todos nosotros y con el público interesado ofrece siempre nuevas oportunidades para convertir la historia y el patrimonio material e inmaterial en un valor de futuro.

Nuestra presencia, con una muestra de nuestro trabajo —las diferentes cabeceras de Antigua y medieval, Moderna y Especiales—, ha sido sobre todo una magnífica oportunidad para encontrarnos cara a cara con nuestro público; palpar de primera mano su opinión y, en definitiva, recopilar información y sensaciones que nos ayuden a ajustar cada vez más las publicaciones al gusto de los lectores. Por eso, queremos dar las gracias a todos los que se han acercado a nuestro stand a visitarnos o a conocerlos: desde los seguidores más fieles hasta los simples curiosos.

Un apartado importante es el programa de charlas de Tarraco Viva. Desgraciadamente no sucede tan a menudo como debería  que el ámbito académico y especializado tenga una visibilidad tan directa en un contexto lúdico y divulgativo. En ese sentido esta cita es todo un referente y nuestro compañero Alberto Pérez Rubio ha tenido ocasión de participar con una ponencia sobre la batalla de Ilipa, en el contexto de la Segunda Guerra Púnica en Iberia a la que dedicamos el número 17 de Desperta Ferro Antigua y medieval, parece que con una nada desdeñable presencia de público, que ha sido común al resto de comunicaciones del programa.

Unos últimos agradecimientos a todos nuestros ‘vecinos’ expositores, a los grupos de recreación y a los demás participantes por el clima fraternal y distendido que se ha respirado en el festival. Y además del agradecimiento, la felicitación a la organización, a la que en esta edición le ha tocado luchar incluso contra los elementos. Pero la combinación de eficiencia y compañerismo puede a cualquier pequeña dificultad.