“La hecatombe de los centauros, las cargas de la caballería francesa” por Francisco Gracia Alonso

DFM16-23

Al galope tendido, las bridas sueltas, el sable entre los dientes y las pistolas en la mano: tal fue el ataque (Victor Hugo, Los miserables, segunda parte, libro primero, 10). Como muchos aspectos de la batalla, las cargas de la caballería francesa, loadas en las obras de Thiers, Houssaye, Guiraud o Dupont y mitificadas por Victor Hugo, que comparará a los jinetes con los hipántropos de la Titanomaquia, y minusvaloradas por británicos como Robinson, Siborne, Cotton o Mercer, mantienen diversos puntos oscuros, desde la responsabilidad de los ataque su organización, a los resultados. Lo cierto es que, tras haber atacado con su izquierda, y luego con su derecha, contra las alas opuestas del ejército anglo-aliado, a los franceses ya solo les quedaba lanzar un ataque directo contra el centro enemigo, para lo que iban a valerse del élan de su caballería. En la imagen, Batalla de Waterloo: los cuadros británicos recibiendo la carga de los coraceros franceses, por Philippe Philippoteaux. Mapas de Carlos de la Rocha y Mario Riviere. Con ilustraciones de Keith Rocco.

A la venta el 27 de mayo de 2015