“El mito pirata” por Benerson Little

DFM17-15

Estamos tan familiarizados con la apariencia de los piratas del Caribe que los reconoceríamos tanto en la ficción literaria o en el cine como, descontextualizados, en una esquina cualquiera de una calle, sin sentir la necesidad de ubicarlos en la sangrienta, oscurecida y destrozada cubierta de un barco, con un machete o una ropera en una mano y una pistola en la otra y con bolsas de plata y prisioneros aterrados a sus pies.

Sin embargo, también debe tenerse en cuenta que hay una diferencia entre la imagen romántica, el agradable recuerdo de la infancia o la aventura fantástica de la edad adulta, y la realidad, aunque solo sea que la película siempre se acaba, o podemos cerrar el libro, apagar la lámpara y soñar con nuestros piratas ideales. Las víctimas de la piratería, la de verdad, nunca tuvieron esta opción. Con o sin parche, pata de palo, loro o tatuajes, el trato fue igualmente cruel. ¿De dónde nacieron entonces estos tópicos amables?

¡A la venta el 17 de julio!