“Auge y caída de las bases atlánticas alemanas de submarinos” por Lars Hellwinkel

DFC12-4

Después del hundimiento de la flota imperial en 1919 en la bahía de Scapa Flow, el Almirantazgo alemán buscó una respuesta al evidente fracaso de la campaña naval durante la Primera Guerra Mundial y llegó a la conclusión de que empeñarse en el empleo de grandes buques era erróneo para pasar a debatir intensamente a partir de 1925 el empleo de fuerzas navales ligeras. Esta nueva orientación se basó en un memorando sobre la nueva estrategia naval alemana publicado por el vicealmirante Wolfgang Wegener, quien llegó a la conclusión de que la Marina imperial tendría que hacerse desde el principio de la guerra con un puerto de la costa atlántica, preferiblemente el puerto francés de Brest, en vez de permanecer a la expectativa en un rincón perdido del mar del Norte.

¡A la venta el 30 de octubre!