El hallazgo fortuito de un espeleólogo francés podría convertirse en uno de los mayores descubrimientos arqueológicos de las últimas décadas, de confirmarse las teorías e hipótesis que se han puesto sobre la mesa.

¿Cuándo comenzamos a construir de forma deliberada? No es una pregunta sencilla de responder y no aúna consenso; los registros arqueológicos son pocos y la conservación no siempre es óptima. Sin embargo, podríamos estar algo más cerca de darle solución al enigma: la prestigiosa revista Nature publicaba ayer los resultados de un descubrimiento que tuvo lugar en 1990 y que ha sido investigado por el equipo de Jacques Jaubert, de la Universidad de Burdeos. Se trata de un conjunto de estructuras circulares construidas a base de estalagmitas rotas en la Cueva de Bruniquel, al sur de Francia, cuya datación se sitúa hace unos 175 000 años, cuando los neandertales eran la única especie de homínidos que habitaba en Europa Occidental.

Vista general de la sala estudiada, con las construcciones circulares de estalagmitas, en el interior de la cueva de Bruniquel. Crédito: Etienne FABRE - SSAC.

Cueva de Bruniquel y las construcciones con estalagmitas. Crédito: Etienne FABRE – SSAC.

Este descubrimiento supone situar la primera prueba de construcciones datadas de forma directa más de 100 000 años antes de lo que se conocía. Algunas evidencias posteriores se habían encontrado en la Cueva La Garma en Cantabria o en la Cueva Lazaret en Francia con una antigüedad de entre 50 000 y 70 000 años, y en la Cueva de Chauvet, también en Francia, hace unos 38 000 años.

Una de las particularidades que presenta este hallazgo es su óptimo e intacto estado de conservación; durante más de 150 000 años la entrada de la cueva ha permanecido sellada de forma natural, impidiendo le entrada del hombre y de los animales.

El hallazgo

Restitution 3D des structures de la grotte de Bruniquel après la suppression des repousses stalagmitique récentes. Il ne s’agit donc pas d’une vue de la structure telle qu’elle se présente aujourd’hui. Cette grotte comporte des structures aménagées datées d’environ 176 500 ans. L’équipe scientifique a développé un nouveau concept, celui de « spéléofacts », pour nommer ces stalagmites brisées et agencées. L’inventaire de ces 400 spéléofacts montre des stalagmites agencées et bien calibrées qui totalisent 112 mètres cumulés et un poids estimé à 2,2 tonnes de matériaux déplacés. Ces structures sont composées d’éléments alignés, juxtaposés et superposés (sur 2, 3 et même 4 rangs). Cette découverte recule considérablement la date de fréquentation des grottes par l’Homme, la plus ancienne preuve formelle datant jusqu’ici de 38 000 ans (Chauvet). Elle place ainsi les constructions de Bruniquel parmi les premières de l’histoire de l’Humanité. Ce modèle 3D est construit à partir d’une série de photographies réalisées par Pascal Mora. Ces travaux ont été menés par une équipe internationale impliquant notamment Jacques Jaubert de l’université de Bordeaux, Sophie Verheyden de l’Institut royal des Sciences naturelles de Belgique (IRSNB) et Dominique Genty du CNRS, avec le soutien logistique de la Société spéléo-archéologique de Caussade, présidée par Michel Soulier. UMR5199 DE LA PREHISTOIRE A L'ACTUEL : CULTURE, ENVIRONNEMENT ET ANTHROPOLOGIE 20160048_0005

Simulación en 3D de las construcciones. Crédito: Xavier MUTH – Get in Situ, Archéotransfert, Archéovision -SHS-3D | Pascal Mora.

La Cueva de Bruniquel es una cavidad de medio kilómetro en la que las estructuras se han hallado a unos 330 metros de profundidad, en un entorno de absoluta oscuridad que no goza de ningún tipo de luz natural.

El hallazgo consiste en 400 piezas de unos 30 centímetros de estalagmitas rotas —que pesan algo más de dos toneladas— dispuestas en unos cien 100 metros de longitud. Se trata de 6 estructuras formadas por estas estalagmitas; dos de ellas son circulares —de 6,7 y 4,5, y de 2,2 y 2,1 metros— y las otras cuatro son apilamientos; dos en el centro de la estructura circular de mayor tamaño y otras dos fuera de ésta. También se han encontrado restos de fuego y huesos en un hogar cercano.

Fuente: Nature. HEBER LONGÁS/El País

Fuente: Nature. HEBER LONGÁS/El País – http://elpais.com/elpais/2016/05/24/media/1464124266_266361.html

Ahora la pregunta que se hacen investigadores y arqueólogos es si se trata de una construcción puntual y accidental o si formaba parte de algún tipo de actividad regular y planeada, y si tenía un sentido simbólico y ritual o un uso doméstico. Sobre este punto, tampoco hay consenso. Para arqueólogos como el codirector de Atapuerca Eudald Carbobell —quien ha escrito un artículo para nuestro Arqueología e Historia n.º7, Neandertales— se trata indudablemente de algo premeditado y con algún tipo de significado simbólico o ritual, aún por concretar, como ha declarado a algunos medios de comunicación españoles. Antonio Rosas, investigador del CSIC, sin embargo, se posiciona en el lado contrario, y clama a la prudencia hasta que haya evidencias más claras.  Este es un debate interesante y vivo, muy habitual en los últimos años alrededor de los Nenadertales.

Si las investigaciones demostrasen que se trataba de una actividad habitual supondría una idea revolucionaria, ya que hasta ahora no existían evidencias de que los Neandertales utilizasen y habitasen cuevas. Por otro lado, levantar esas estructuras debió suponer un trabajo organizado e intencionado, hecho que revelaría no solo que las construcciones intencionadas comenzaron antes de lo que se creía, sino que el nivel de organización social de los neandertales era mucho más complejo de lo que pensábamos hasta la fecha.

Fuente original: Nature

slide_1Si queréis saber mucho más sobre el fascinante mundo de los nenadertales, os recomendamos la lectura de nuestro nuevo número, dedicado exclusivamente a este tema con artículos redactados por profesionales y expertos en la materia: n.º7, Neandertales.