Los monos capuchinos usan herramientas de piedra para abrir alimentos duros (Ben Cranke / Getty)

Los monos capuchinos usan herramientas de piedra para abrir alimentos duros (Ben Cranke / Getty)

El mono silbador (Sapajus libidinosus) utiliza piedras como si fuesen martillos y produce así lascas parecidas a las que fabricaban los primeros humanos de África oriental de hace dos/tres millones de años. Sin embargo, un reciente estudio —publicado estos días por la revista Nature y liderado por el profesor Tomos Proffitt (Universidad de Oxford)— incide especialmente en que la principal diferencia radica en que los monos capuchinos lo hacen de forma no intencionada y accidental, y que —aunque podría decirse que lo son— no utilizan estos artefactos específicamente como herramientas.

Esta especie es conocida por ser una de las que mayor habilidad en la utilización de herramientas posee; especialmente para alimentarse, por ejemplo, partiendo cocos y otros frutos. Pero no son los únicos, los chimpancés, por su parte, utilizan palillos para recoger termitas.

Los monos capuchinos seleccionan de forma individual trozos de cuarcita de cantos redondeados y los golpean de forma repetida contra otras rocas para así lamer el polvo que se desprende. Los investigadores señalan que la intención de este acto aún es desconocida; tal vez les proporciona suplementos minerales o, simplemente, les gusta el sabor o la textura. El resultado de esta acción es que algunos de los materiales resultantes  tienen formas muy similares a las lascas halladas en la Garganta de Olduvai y fechadas entorno a los 2,5 y 1,7 millones de años.

Lo que nos muestra esta investigación es que los primates modernos pueden producir lascas y núcleos arqueológicamente identificables a otros que, hasta la fecha, se creían exclusivos de los humanos. Sin embargo, ahora sabemos que esto no está necesaria y únicamente vinculado al género homo, sino a un rango mucho más amplio de homínidos. La diferencia, como apuntábamos, reside en el uso de estos artefactos; mientras que los humanos las produjeron y utilizaron de forma deliberada, todo apunta a que los monos las usan y producen de forma inconsciente o, al menos accidental.

Por todo ello, se nos plantean nuevas incógnitas sobre el origen de piezas similares atribuidas hasta ahora a los primeros humanos; es decir, ¿fueron las primeras herramientas de los humanos resultado de la casualidad o de la intencionalidad? También plantea nuevas hipótesis sobre el nivel mínimo de inteligencia y morfología necesaria para producir este tipo de herramientas. En concreto, la atención en este aspecto se centra en artefactos hallados en Kenia de hace unos 3,3 millones de años y que son los más antiguos de la historia. ¿Se podrían haber asignado erróneamente? Para algunos investigadores la clave se encuentra en el contexto de los hallazgos, en si se han encontrado esos artefactos junto con restos de homínidos —o si hay alguna evidencia que los relacione— o si, por el contrario, se han encontrado totalmente descontextualizados. En este segundo caso es donde podrían albergarse dudas.

A contonuación os dejamos un vídeo en el que podéis lo que os acabamos de contar.

 

Fuente original: http://www.nature.com/news/monkey-tools-raise-questions-over-human-archaeological-record-1.20816

Y no olvides consultar nuestro Arqueología e Historia n.º 7, Neandertales.

Arqueología e Historia n.º7: Neandertales