La prolífica trayectoria del dibujante, caricaturista, ilustrador y acuarelista Llorenç Brunet i Forroll (Badalona, 14 de septiembre 1873- Barcelona, 12 de octubre 1939) nos ha dejado una cantidad nada desdeñable de testimonios de la etapa más belicista de principios del siglo XX, una etapa de experimentación que sirvió de ensayo para los sucesos más dramáticos de nuestra historia reciente. Su estilo artístico y técnico evoluciona al mismo tiempo que evolucionan las tácticas y el entorno propios de la Primera Guerra Mundial hito histórico del que Brunet fue testigo de primera línea y cuya obra sobre este conflicto expone desde el 11 de octubre la galería de arte Fernando Pinós en Barcelona.

Llorenç Brunet

“Composición según datos del frente de la guerra” Mixta sobre papel 32×48,5

Su conocimiento del territorio europeo, sobre todo del territorio alemán, facilitó a Llorenç Brunet su presencia en el terreno cuando, en 1914, estalló una guerra que causaría una profunda impronta en la sociedad europea. Los dibujos que de esta época nacieron de sus manos tienen aún una fuerte influencia de su dedicación al dibujo caricaturesco, lo que se desprende, en una rápida observación, del trazo intuitivo, grueso y audaz de sus composiciones. Los soldados y el armamento se unen en una simbiosis irónica sobre la guerra, bien en la mirada enloquecida de algunos personajes, bien en guiños determinados, como algunas calaveras dibujadas sobre los uniformes.

 

Llorenç Brunet

“Lanceros de la muerte del ejército alemán” Berlín Mixta sobre papel 32×25 cm

Estas series tienen como punto de unión la captación de algún momento crucial en el campo de batalla, una congelación dibujística de la acción bélica, como si de una cámara fotográfica se tratase, de los sucesos dramáticos y de sus consecuencias. En unas ocasiones Llorenç Brunet nos ofrece retratos en primera línea de batalla, donde la caballería alemana o los soldados cargan contra el bando aliado. El caballo, además, es un símbolo característico de la Gran Guerra, en la que aún se están ensayando nuevas técnicas experimentales –que culminarían en el terrorífico campo de combate de la Segunda Guerra Mundial–. Otros dibujos los sitúa en intermedios bélicos, en los descansos, notificándonos la cotidianidad de los soldados entre batalla y batalla. Y finalmente, los más impactantes destacan por sus composiciones sobrecogedoras sobre la muerte que deja el conflicto: cuerpos apilados en la tierra, tanques encallados en los barrancos, aviones y barcos hundidos, oficiales de la Cruz Roja y bomberos apagando los fuegos de la guerra, etc.

Llorenç Brunet

“El balance general de todas las guerras” Mixta sobre paper 40×60 cm