Casiodoro de Reina

Detalle del Auto de fe en la plaza Mayor de Madrid (1683), óleo de Francisco Rizi (1614-1685). Acusado de herejía, Casiodoro de Reina logró huir de España, pero la Inquisición quemaría una efigie suya en un auto de fe en 1562 en Sevilla.

 

Durante siglos se realizaron traducciones parciales al castellano desde la traducción latina. Digna es de mención la Biblia Alfonsina, traducida al castellano desde la Vulgata latina en el año 1280 de nuestra era por orden del rey Alfonso X. Realizar la traducción al castellano desde el latín hacía perder en el camino algunas palabras y conceptos escritos en los idiomas originales al realizar la traducción al castellano de otra traducción. Todavía no existía una traducción completa de la Biblia al castellano desde los idiomas originales. Todo eso cambió en el siglo XVI cuando entró en escena un joven llamado Casiodoro de Reina.

¿Quién fue Casiodoro de Reina?

Casiodoro de Reina[1] nació en 1520 en Montemolín, actual Badajoz (España), que pertenecía en aquella época al Reino de Sevilla[2]. Además de leer la Biblia, Casiodoro hizo un voto de traducirla a su lengua vernácula para que todo español pudiera leerla en castellano. Algo que todavía no era posible.

Con unos 26 años de edad, Casiodoro ingresó en el Monasterio de San Isidoro del Campo de la orden de los Jerónimos. Durante el siglo XVI en el monasterio de San Isidoro del Campo[3] se desarrolló el estudio de las enseñanzas de la Biblia. La mayoría de los monjes de aquel extraordinario convento dedicaban más horas a leer las Escrituras que a sus deberes canónicos. El estudio de la Biblia modificó sus opiniones, de modo que rechazaron algunas doctrinas católicas tales como la veneración de imágenes y la creencia del purgatorio. Cipriano de Valera, compañero y amigo de Casiodoro de Reina, dijo posteriormente de dicho monasterio que “Si Dios algún día hace misericordia a Sevilla, será razón que este monasterio de San Isidoro del Campo se convierta en Universidad”[4].

Que toda persona pueda leer la Biblia en castellano

Por siglos se había contado con Biblias en latín, pero este era el idioma de los privilegiados, no de la gente común. Casiodoro creía que todo el mundo debía comprender las Escrituras, de modo que arriesgó su vida para conseguir su meta, traducir la Biblia por primera vez al castellano. La Santa Inquisición reprimía el más mínimo atisbo de heterodoxia, por lo que el deseo de Casiodoro de traducir la Biblia al castellano no solo pondría su vida en peligro, sino la de sus amigos y colaboradores.

A finales de 1557 un hombre que, por error, recibió un libro “sospechoso” de manos de Julián Hernández (Julianillo)[5], desató la persecución inquisitorial sobre los monjes de San Isidoro del Campo y la huida de algunos de ellos a Ginebra (Suiza). Consiguieron huir del monasterio de San Isidoro del Campo junto a Casiodoro, por lo menos, once monjes. En el libro de registro de los habitantes de Ginebra de aquellos años se señala que el 14 de octubre de 1557 fueron registrados cuatro inmigrantes sevillanos; el 10 de octubre de 1558, nueve inmigrantes más. Como la Inquisición no consiguió atrapar a Casiodoro de Reina antes de su huida, lo quemaron en efigie en un auto de fe en 1562 en Sevilla.

La Biblia del Oso

El 28 de septiembre de 1569 Casiodoro de Reina, con unos 49 años de edad, publicó en Basilea (Suiza) la Biblia del Oso la primera traducción completa de la Biblia al castellano. Lo hizo sin mencionar al traductor ni el lugar de impresión. Se le llama así por la imagen de la portada, un oso intentando atrapar un panal de miel[6]. Fue el resultado de diez años de duro trabajo, de dificultades con la financiación, de huidas continuas a diferentes países y de haber recibido acusaciones varias. Parece ser que realizó la mayor parte de la traducción solo.

Biblia del Oso Casiodoro de Reina

Primera página de la Biblia del Oso (Basilea, 1569), traducción de la Biblia al castellano de Casiodoro de Reina.

Posteriormente, en 1602, su compañero de huida desde el monasterio de San Isidoro del Campo, Cipriano de Valera, publicó la primera revisión de la traducción de Casiodoro de Reina, la llamada Biblia del Cántaro. Las revisiones posteriores llegaron a conocerse como Reina-Valera por sus apellidos.

Antonio Muñoz Molina, académico de la Real Academia Española, definió la Biblia del Oso como “la obra maestra escondida”[7] y preguntaba, ¿qué habría sido la literatura en inglés sin la King James Bible? Gran parte de la literatura inglesa no existiría. Lo mismo ocurría con el idioma castellano sin la Biblia del Oso. ¿Estaría usted dispuesto a tener una vida en constante huida por querer traducir la Biblia al castellano por primera vez? Casiodoro de Reina y sus colaboradores así lo hicieron.

Bibliografía

  • Exposición: “La Biblia del Oso. 450 años de la primera traducción al castellano de la Biblia”. Del 15 de septiembre al 15 de diciembre de 2018. Facultad Filología. Universidad de Sevilla (España).
  • “Casiodoro de Reina. Libertad y tolerancia en la Europa del siglo XVI”. 2017. Centro de Estudios Andaluces.
  • “Artes de la Inquisición Española”. 2010. Almuzara
  • “Casiodoro de Reina. Spanish Reformer of the Sixteenth Century”. 1975. Boydell Brewer.

[1] Retrato de “Casiodoro de Reina”

[2] En la dedicatoria que escribió Casiodoro de Reina con su puño y letra en el volumen de la Biblia del Oso al senado de la ciudad de Basilea en junio de 1570 se declara “hispanus hispalensis” (español hispalense). ”Casiodoro de Reina. Libertad y tolerancia en la Europa del siglo XVI”. 2017. Centro de Estudios Andaluces. Pág. 11

[3] Foto “Monasterio San Isidoro del Campo”

[4] “Artes de la Inquisición Española”. 2010. Almuzara. Pág. 21

[5] Julián Hernandez, Julianillo, nació en Villaverde, en Castilla, pasó su infancia en Alemania, donde conoció el movimiento reformista. Parece ser que tenía un cuerpo pequeño y carácter vivaz e inquieto. Disfrazado de arriero, introdujo de manera clandestina libros, manuscritos y cartas que mantenían en contacto a los protestantes españoles exiliados y los que se habían quedado en España. Fue condenado a ser quemado vivo por la Inquisición en el auto de fe del 22 de diciembre de 1560 calificado como hereje, apóstata, contumaz y dogmatizante.

[6] Imagen de la portada de la Biblia del Oso

[7] “El País” – 23/07/2014 – https://elpais.com/cultura/2014/07/23/babelia/1406135824_597398.html

Este artículo forma parte del I Concurso de Microensayo Histórico Desperta Ferro. La documentación, veracidad y originalidad del artículo son responsabilidad única de su autor.

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