Arrojado de su país para escapar de un sangriento tirano, Quinto Sertorio halló refugio en Hispania, donde devino caudillo de bárbaros y estableció un Estado paralelo que dominaba buena parte de la provincia, con capital en Osca (Huesca), una suerte de segunda Roma en abierta rebeldía con la primera. Los generales que envió el tirano contra él se estrellaron una y otra vez contra el ingenio de Sertorio y la pericia de sus hombres. Estos, en su mayoría hispanos, aprovechaban su buen conocimiento del terreno y la astucia de su líder para aplicar una suerte de guerra de guerrilla que tuvo un inmenso éxito frente a las legiones enviadas por Roma, a pesar de que a menudo estas les superaban en efectivos. Incapaces de doblegarle por las armas, sus enemigos optaron por corromper a su círculo de confianza hasta que, finalmente, Sertorio fue asesinado a manos de sus propios generales.
Quinto Sertorio y la República en crisis. Los años previos a la Guerra Sertoriana en Hispania por Francisco Pina Polo (UNIZAR)
Con los asesinatos de los hermanos Graco se inicia el periodo de la historia de la Roma antigua que conocemos como República tardía, caracterizado por la violencia de varias guerras civiles. El resultado final fue la transformación de la tradicional República, un régimen de tipo aristocrático con tendencias oligárquicas y elementos democráticos, en una monarquía. En el proceso existió una confrontación de ideas entre quienes defendían diferentes soluciones a los problemas estructurales, y quienes se aferraban a la tradición y defendían incluso la violencia, si era necesaria, para no ceder a reformas que consideraban nocivas.
Hispania antes de Sertorio. Entre el conflicto y la integración por Eduardo Sánchez Moreno (UAM)
En la península ibérica, la transición del siglo II al I a. C. es un tiempo clave, de gran complejidad, para analizar los cambios experimentados por unas comunidades cada vez más partícipes y modeladoras del expansionismo romano. El debatido concepto de romanización se plantea hoy, además o en lugar de como un proceso político, militar y cultural mediatizado por Roma, como un fenómeno de hibridación entre múltiples actores, tradiciones y escenarios en contacto y transformación a lo largo del Mediterráneo.
Caída y auge de Quinto Sertorio. La primera fase de la guerra por Francisco Romeo Marugán (Dirección General de Patrimonio Cultural de Aragón)
Sila, tras la masacre de la puerta Collina, entra en Roma con una lista negra en la que Sertorio figuraba en una buena posición. De inmediato, el tirano ordena a un militar experimentado partir hacia Hispania con dos legiones. Al conocer esta noticia, Quinto Sertorio decide crear una línea defensiva en los Pirineos. Comienza la epopeya sertoriana.
Libisosa. La devastación como fuente histórica privilegiada por Héctor Uroz Rodríguez (UMU)
La catástrofe en la Antigüedad puede ser un regalo para la arqueología del presente. Es el caso de los contextos cerrados urbanos de la fase iberorromana de Libisosa, que representan una de las mayores oportunidades que nos ha brindado la denominada “arqueología del conflicto”. Nos brindan una foto fija de un instante preciso de la tragedia, de la acción violenta, de la intervención militar desatada durante el conflicto sertoriano. Al igual que sucede con Pompeya, Libisosa no es tan importante por lo que fue, sino por cómo se conserva.
Sertorio y los hispanos por Enrique García Riaza (UIB)
La Guerra de Sertorio en Hispania supone algo más que un epifenómeno del conflicto civil romano que condujo a Sila al poder. La resistencia sertoriana en la península ibérica es, por supuesto, una continuación de la lucha entre populares y optimates, pero presenta algunas características propias que, a primera vista, pudieran considerarse antitéticas. Por una parte, es un conflicto que trasciende el ámbito hispano, implicando a potencias y agentes extranjeros, como Mitrídates o los cilicios. Por otra, se trata de una pugna interna en la que los habitantes peninsulares van a desempeñar un papel fundamental, combatiendo en ambos bandos.
Fractura y quiebra de la causa sertoriana por Stefano Bossola Vaquero
Tras los grandes éxitos de Sertorio, en los años entre 75 y 72 a. C. se produjo el desencadenamiento de la guerra total en Hispania. Las poblaciones locales sufrieron las consecuencias de la táctica de tierra quemada. Además, sus ciudades fueron atacadas, saqueadas y destruidas, mientras que sus habitantes fueron asesinados, vendidos como esclavos y deportados. Las comunidades ibéricas tuvieron que abastecer durante muchos años a las tropas enfrentadas, lo que supuso una importante carencia de recursos fundamentales para su supervivencia. Esta situación conllevó el declive del apoyo que Sertorio recibía de las poblaciones ibéricas, pero también entre los romanos de su facción. Fue precisamente el malestar entre los miembros de su estado mayor lo que desencadenó el complot que acabó con su vida y con la completa desaparición de su bando.
Sertorio contra los berones. Masacre en la ciudad de Vareia por Javier Armendáriz Martija (UNAVARRA)
El yacimiento navarro de La Custodia (Viana) fue asaltado por la milicia sertoriana –al parecer dirigida por el propio Quinto Sertorio–, que lo dejó arrasado. En la actualidad, tras un largo debate historiográfico, existe consenso para la identificación de este yacimiento navarro con la ciudad berona de Vareia, entre mediados del siglo II y el año 76 a. C. La investigación realizada en los últimos años está permitiendo confirmar que esta ciudad se opuso a un ataque que no pudo resistir, pues acabó totalmente devastada con especial virulencia, en uno de los episodios de la bellum sertorianum mejor descritos por Tito Livio.
La Guerra Sertoriana en su contexto mediterráneo por Gerard Ventós (USC) y Juan García-González (UdG)
A lo largo de los años 80 a. C., y por primera vez en la historia de la res publica romana, dos bandos se enfrentaron entre sí con el objetivo de imponer su noción y modelo de república. Ambos grupos, organizados en torno a Sila y Mario, combatieron en la península itálica hasta que las fuerzas de este último decayeron. A pesar del revés sufrido, el fracaso de los marianistas no fue definitivo y el conflicto entre las “dos repúblicas” se propagó por todo su territorio de la mano de los exiliados y, en particular, de Quinto Sertorio. Por ello, durante la década siguiente, la cruenta lucha desatada por el control de la ciudad no solo derramó sangre romana, sino que también arrastró a los habitantes de las provincias a participar en el combate o a sufrir sus consecuencias.
Escenarios y arqueología de las Guerras Sertorianas por Emilio Gamo Pazos (MAN)
De los conflictos armados que acontecieron en la Antigüedad en la península ibérica, posiblemente sea del conflicto sertoriano del que tenemos más testimonios materiales: en primer lugar, por tratarse de un enfrentamiento que abarcó toda la Península; en segundo lugar, por haber sido un enfrentamiento prolongado en el tiempo, entre los años 82-72 a. C., y en tercer y último lugar, por la violencia de los choques armados que afectaron a numerosos núcleos poblacionales, incluyendo a la población civil de los mismos. Las poblaciones locales se vieron obligadas a tomar partido por uno u otro bando contendiente.
Las glandes inscriptae sertorianas por Juan García González (UdG)
El conflicto sertoriano ha legado un conjunto de materiales que revisten un gran interés para la investigación moderna, en la medida en que arrojan luz acerca del discurso político de los seguidores del general rebelde en Hispania: las glandes inscriptae. Estos artefactos, balas de honda de plomo inscritas, producidas en serie y empleadas en el campo de batalla, presentan una variedad de lemas y símbolos de marcado carácter propagandístico.









