La conquista de Navarra 1512

Desperta Ferro Historia Moderna

n.º 53
Agosto 2021
La conquista de Navarra 1512
7€IVA incluido

La conquista de Navarra de 1512 sigue suscitando polémica cinco siglos después. La anexión del reino a Castilla, aun cuando conservó intactas sus leyes e instituciones hasta una fecha muy tardía, completó la unión bajo una misma corona de los territorios que forman España en la actualidad y constituye, por ello, un momento decisivo en la historia de nuestro país. Tras medio siglo de enfrentamientos civiles, Navarra se encontraba en una difícil situación política y económica, con una monarquía frágil, supeditada a la intromisión constante de sus poderosos vecinos, Castilla-Aragón y Francia. En el trono desde 1483 y 1484, respectivamente, Catalina de Foix y Juan de Albret debieron maniobrar con suma cautela entre una nobleza poderosa y levantisca mientras buscaban mantener un precario equilibrio entre los Reyes Católicos y Luis XII de Francia. A la postre, sus esfuerzos fueron en vano. Fernando, con la bendición papal, invadió y conquistó Navarra en 1512. Distintas corrientes historiográficas se dan la mano en este número, que no solo narra en detalle la contienda por el dominio del reino, sino también las complejas negociaciones políticas en torno a su futuro, las ramificaciones internacionales de la contienda y las consecuencias de la anexión; un número clave para entender el tránsito de España hacia la Edad Moderna.

Fracturas e hipotecas de la corona de Navarra (1494-1512) por Alfredo Floristán Imizcoz (Universidad de Alcalá)

Fracturas e hipotecas de la corona de Navarra (1494-1512) por Alfredo Floristán Imizcoz (Universidad de Alcalá)

En enero de 1494, los jóvenes Catalina I de Foix y Juan III de Albret entraron por primera vez en Pamplona. Lo hicieron diez años después de haber heredado el trono de Navarra y tras aguardar varias semanas a las puertas de la ciudad, que la facción beamontesa no les franqueaba. En julio de 1512, ambos abandonaron precipitadamente el reino sin decidirse a resistir al ejército invasor que había enviado Fernando el Católico, quizás temiendo que esa misma facción les abandonase a la hora de la verdad. Durante un gobierno efectivo de más de dieciocho años, Juan y Catalina no lograron soldar la fractura interna entre beamonteses y agramonteses, ni liberar las hipotecas que los reyes de Francia y los de Castilla-Aragón habían adquirido sobre su corona.

La invasión y conquista de Navarra por Aitor Pescador Medrano

La invasión y conquista de Navarra por Aitor Pescador Medrano

La Guerra de Navarra (1512-1529) fue un conflicto internacional que tuvo como consecuencia más importante la pérdida de la independencia del reino pirenaico, una conquista largamente deseada por Fernando el Católico, quien antes de 1512 ya había ido pergeñando un plan que le permitiese invadir y apropiarse del reino del que había sido rey consorte su padre Juan. La guerra daría comienzo en julio de 1512 con una Navarra sin capacidad de defensa y que se vería obligada a aliarse con el poco fiable Luis XII de Francia. Pese a la idea que se ha generado en torno a que este conflicto bélico fue una guerra rápida e incruenta, son muchas las cuestiones que matizan tal aseveración.

Juan III y Catalina. Dos reyes para un Estado pirenaico imposible por Luis Javier Fortún (Archivo del Parlamento de Navarra)

Juan III y Catalina. Dos reyes para un Estado pirenaico imposible por Luis Javier Fortún (Archivo del Parlamento de Navarra)

El matrimonio entre Blanca de Navarra y Juan de Aragón en 1420 había decidido la suerte de Navarra durante todo el siglo XV. Abandonando la esfera de influencia francesa, predominante en los siglos XIII y XIV, el reino había retornado al ámbito español, presidido por la rivalidad entre Castilla y Aragón, pero también proclive a su unión gracias a la presencia de la dinastía de Trastámara en las tres monarquías. Las guerras civiles, auspiciadas por bandos nobiliarios ávidos de controlar el poder regio, fueron una nota característica del siglo XV en España y el resto de Europa occidental. Sin embargo, a partir de 1480, las monarquías fueron venciendo a las ligas y bandos nobiliarios y avanzaron hacia la configuración de Estados modernos de amplia base territorial. Por el contrario, en Navarra la guerra civil se convirtió en una realidad endémica y recurrente durante sesenta años.

El ejército de Fernando el Católico por José Manuel García-Serrano Gil

El ejército de Fernando el Católico por José Manuel García-Serrano Gil

La primera fase de la conquista de Navarra (1512) que protagonizó el II duque de Alba, Fadrique Álvarez de Toledo y Enríquez, se produce en un momento en que las formas de guerrear en Europa están cambiando. Ya no son las medievales, que tuvieron su apogeo durante la Guerra de los Cien Años, pero todavía no son las que a partir de Pavía (1525), impusieron los tercios en Italia y que supusieron una serie continuada de victorias para los ejércitos de la Monarquía Hispánica durante el siglo XVI. El momento cronológico en que se produce la conquista de Navarra nos permite analizar la evolución de esos cambios en lo referente a la composición de los ejércitos, su reclutamiento, financiación y logística, al empleo de la artillería de sitio y de campaña, a los cambios en las fortificaciones y a la utilización de armas de fuego.

El contraataque franco-navarro y el cerco de Pamplona por Pedro Esarte Muniáin

El contraataque franco-navarro y el cerco de Pamplona por Pedro Esarte Muniáin

Desde comienzos del otoño de 1512, el ejército franco-navarro acogió tropas bearnesas que fueron concentrándose en la frontera con el objetivo de juntarlas a las francesas y recuperar el reino usurpado por Fernando II. El contraataque se produjo mediante tres cuerpos en pos de dividir las fuerzas del contrario. Del 15 al 21 de septiembre el rey Juan de Albret ya organizaba la entrada en el reino con el mariscal Pedro de Navarra, el condestable Alonso de Peralta y el barón Roger de Agramont. El proyecto se formó con tres columnas –la de Guipúzcoa para distracción de tropas–, la central, que tomó de nuevo Maya y cruzó Velate, y la tercera, a la que se unió la anterior y que venía de recuperar el fuerte de San Juan de Pie de Puerto. Estas dos pusieron cerco a la ciudad de Pamplona.

La campaña de Enrique VIII en Gascuña por Neil Murphy (Northumbria University)

La campaña de Enrique VIII en Gascuña por Neil Murphy (Northumbria University)

Enrique VIII lanzó su primera invasión de Francia en la primavera de 1512 con el objetivo de reconquistar Gascuña, que había sido gobernada por los monarcas ingleses hasta mediados del siglo XV. Debía ser una expedición conjunta anglo-española y, en noviembre de 1511, Thomas Howard, conde de Surrey, y George Talbot, conde de Shrewsbury, negociaron un tratado con el representante de Fernando, Luis Carroz de Villaragut. Este preveía una invasión combinada de Gascuña que se llevaría a cabo en 1512. La esperanza del monarca inglés era que la invasión condujese a una solución territorial perdurable, y la administración inglesa ideó un plan a largo plazo para gobernar el ducado.

Consecuencias de las guerras de Navarra (1512-1524) por Fernando Chavarría Múgica (Universidade Nova de Lisboa)

Consecuencias de las guerras de Navarra (1512-1524) por Fernando Chavarría Múgica (Universidade Nova de Lisboa)

La vida del pequeño reino de Navarra durante las décadas precedentes a su conquista e incorporación a la corona de Castilla estuvo marcada por continuos conflictos internos, dinásticos y diplomáticos. Su complicada situación política contrasta vivamente con la facilidad con la que, llegado el momento, Fernando el Católico decidió y concluyó su toma en 1512. A sus ejércitos les bastaron unos pocos días para hacerse con Pamplona y algunas semanas más con el resto de Navarra. Más llamativo aún es que apenas encontraran oposición a su paso. En la mayor parte de los casos su amenazadora presencia o incluso el mero anuncio de su llegada fue suficiente para convencer a los lugareños de la conveniencia de aceptar las generosas condiciones de rendición que se les ofrecían.

Introduciendo el n.º 54, El Lawrence del Imperio otomano. La resistencia de Valentine Baker en Tashkessen por Frank Jastrzembski

​Y además, introduciendo el n.º 54, El Lawrence del Imperio otomano. La resistencia de Valentine Baker en Tashkessen por Frank Jastrzembski

La vanguardia del exhausto y aterido ejército del teniente general Iósif Gurko fue presa de la alegría en cuanto vislumbró por primera vez las llanuras de Sofía. Para alcanzarla, los soldados rusos se abrieron camino a través de los Balcanes en el rigor invernal y, tras muchos esfuerzos y penurias, sentían ahora que la victoria estaba a su alcance. El jefe de Estado Mayor de Gurko recalcó: “¡Podemos hacer de ello otro Sedán!” –en referencia a la victoria prusiana sobre los franceses en 1870. El ejército ruso había flanqueado a la fuerza otomana de 12 000 efectivos que defendía los atrincheramientos de Kamarli y se proponía a la sazón descargar un golpe súbito sobre su retaguardia. Lo que el general ruso no vaticinó fue la resistencia que encontraría por parte de un oficial británico caído en desgracia y 2700 defensores otomanos en una aldea llamada Tashkessen.

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