
Fig. 1: Ambientación del yacimiento de La Celada en función de las evidencias arqueológicas documentadas en los trabajos de excavación. Ilustración: Francisco Tapias López. Universidad de Valladolid.
La realización de grandes obras de infraestructuras en la Comunidad Foral de Navarra está llevando consigo el descubrimiento de multitud de yacimientos arqueológicos algunos de los cuales se están convirtiendo en referencia nacional para el estudio de diferentes períodos de la Prehistoria. Este es el caso, sin duda, del hallazgo que hoy presentamos aquí: El depósito de lingotes de cobre del yacimiento de La Celada, situado en la localidad de Tafalla (Zona Media de la Comunidad Foral de Navarra).
El yacimiento, situado en una zona llana y abierta, salpicada ocasionalmente de pequeñas elevaciones y suaves laderas formadas por depósitos cuaternarios de áridos del rio Cidacos, se localizó con motivo de las obras de construcción del Corredor Cantábrico-Mediterráneo de Alta Velocidad, en el Tramo Castejón-Comarca de Pamplona, subtramo Tafalla S.-Tafalla. En concreto, para la explotación del préstamo denominado PV 3 2-7 Tafalla. Fue excavado por la empresa Olcairum, S.L., en cuatro fases entre 2020 y 2024 y la dirección de las intervenciones arqueológicas ha correspondido a Mª Rosario Mateo Pérez y Javier Nuin Cabello. Desde la Dirección General de Cultura-Institución Príncipe de Viana del Gobierno de Navarra se coordinan los trabajos de redacción de la memoria de las excavaciones, en colaboración con ADIF (Administrador de Infraestructuras Ferroviarias).
La superficie excavada en el yacimiento han sido unas 7 hectáreas y las evidencias arqueológicas halladas se corresponden con lo que habitualmente se denomina “campos de hoyos”, es decir, un conjunto de estructuras en negativo que debieron tener distintas funcionalidades. Las más abundantes resultan aquellas que se destinaban al almacenaje enterrado de provisiones: silos. Hay también algunas que han sido utilizadas como tumbas individuales en fosa y, lo más significativo, es la presencia de huellas de postes que definen dos cabañas exentas alrededor de las cuales se disponen el resto de estructuras negativas. Dichas cabañas de planta rectangular, a modo de las longhouses centroeuropeas que han aparecido también en otros yacimientos navarros, parecen definir dos barrios articulados en torno a ellas rodeadas de sus estructuras de producción-transformación tal como se refleja en la ambientación de la figura 1.
Una característica importante de estos asentamientos es la ausencia de estratigrafía vertical con las consiguientes dudas sobre la sincronía o no de las distintas estructuras arqueológicas. Para solventar esta cuestión, al margen de propiciar dataciones absolutas (en curso), es preceptivo analizar y valorar las implicaciones tecnotipológicas de los materiales arqueológicos. Así, la cerámica se convierte en el elemento diagnóstico primordial por su significación y, además, por ser el más abundante en el yacimiento. En efecto, los más de un centenar de recipientes completos hacen de La Celada uno de los conjuntos tipológicos más importantes de la Edad del Bronce en el Valle del Ebro.
Se ha identificado lo que podemos definir como cerámica de mesa (cuencos, escudillas, tazas, jarras, fuentes y cazuelas carenadas) carentes en todos los casos de cualquier tipo de decoración, cerámica de cocina (ollas de perfil globular o carenado, y orzas de diferentes tamaños) que pueden llevar algún tipo de decoración a peine y que generalmente están recubirertos de una capa de barro aplicado con elementos de prensión, recipientes de almacenaje (grandes tinajas con un cordón aplicado peribucal y paredes recubiertas de barro aplicado o barrocos cordones aplicados con impresiones digitales). Por último, aunque menos frecuentes, se hallan algunas formas especiales como encellas o queseras y algún vaso geminado. Todo este conjunto cerámico «liso», tipológicamente muy completo, se consolida como un marcador crono-cultural de gran precisión, situado entre los horizontes decorados del Campaniforme y Cogotas I en el Medio Valle del Ebro. Podríamos considerarlo, en todo caso, un Bronce Medio Regional.

Fig. 2: Conjunto de lingotes in situ previo a su exhumación y tras los trabajos mecánicos en el yacimiento. Fotografía proporcionada por: Olcarium, S.L.
La identificación entre el sedimento de semillas de trigo y cebada fundamentalmente y de restos de ovicápridos y especialmente bóvidos, nos autorizan a considerar a La Celada como un asentamiento agropecuario de la Edad del Bronce que se organiza en torno a dos barrios definidos por dos amplias estructuras de habitación rodeadas, como hemos mencionado, por estructuras de producción-transformación.
Sin embargo, un hallazgo excepcional y único en la Prehistoria Peninsular le convierte también en un centro productor o redistribuidor de materia prima para la elaboración de objetos metálicos en cobre/bronce. En efecto, la excavación de la estructura 100 deparó el descubrimiento de un conjunto de lingotes de cobre algunos de los cuales habían sido afectados por los trabajos mecánicos de limpieza de la superficie del yacimiento y otros permanecían ordenados en el interior de una vasija cerámica (Figura 2). Se trata de dos tipos de lingotes; unos, los más numerosos, en forma de placas trapezoidales alargadas muy finas y otros, los menos, en forma de huella de pie (Figura 3). En total, en torno a unos 6 kilogramos de cobre prácticamente puro, según los análisis elementales realizados por el Instituto de Historia del CSIC.
Estos lingotes trapezoidales, por otra parte nada habituales hasta ahora, solo tienen paralelos morfológicos en unos hallazgos casuales realizados en las playas de Montalivet (Gironde, Francia), cerca de la desembocadura del río Garona.
Gracias a una ayuda concedida por la Fundación Palarq, en su convocatoria de analíticas 2024, hemos podido llevar a cabo un estudio de la composición metálica de ambos conjuntos (183 de La Celada y 130 de Montalivet) e indagar en las relaciones isotópicas de plomo para determinar la procedencia del metal cuyos resultados se encuentran en proceso de estudio a pesar de lo cual adelantamos a continuación algunas consideraciones provisionales.
La composición del metal identifica que todas las piezas de metal están fabricadas en cobre sin alear, es decir, se trata de metal en bruto con una forma no funcional que podemos incluir en la categoría de lingote. Esta acumulación de metal, en parte recuperado dentro de una vasija cerámica y, agrupado en unidades de 10 láminas, plantea interrogantes sobre su funcionalidad y uso. Por ello, una de las primeras cuestiones a considerar ha sido comparar el nuevo descubrimiento en La Celada con los hallazgos antiguos descontextualizados de las playas de Montalivet.
El resultado de los análisis a través de la presencia de impurezas o elementos minoritarios permite mostrar las diferencias en ambos conjuntos, diferencias que deben interpretarse como consecuencia de haber obtenido el metal con minerales de procedencias distintas. Empleamos el modelo Oxford que clasifica los grupos de metal en función de la presencia o ausencia de 4 de los elementos que habitualmente se detectan en el cobre en la metalurgia prehistórica (arsénico, antimonio, plata y níquel). Esta combinatoria identifica 16 posibles grupos (Figura 4). Los resultados muestran una diferencia clara en la presencia del grupo 11 (arsénico+niquel) que es el mayoritario en La Celada representando 2/3 de todo el conjunto. Este grupo 11 solo aparece en un 4 % de los metales de Montalivet. El conjunto francés muestra una mayor diversidad de composiciones, siendo el grupo 2 (arsénico) el más numeroso con el 36 % de los análisis, seguido del grupo 1 (cobre puro) con el 21 %.
Además de estas impurezas existe una gran diferencia en la presencia de plomo. Mientras este elemento se detecta en Montalivet en el 90 % de los lingotes, en La Celada la proporción desciende a un 12%.

Fig. 3: Arriba izquierda, dibujo con perfil y secciones de un lingote en huella de pie. Abajo, fotografía; arriba derecha, dibujo con perfil y sección de un lingote en forma de placa trapezoidal alargada muy fina. Abajo, fotografía. Dibujos de: Iñaqui Diéguez.
También hemos observado si existe homogeneidad compositiva en los hatillos de 10 láminas recuperadas en el vaso cerámico. Cada uno de ellos parece seguir agrupaciones de metal diferentes, nunca con un solo grupo de metal, y por tanto sus elementos no proceden de una única colada o coladas similares.
El muestreo para los análisis de plomo ha tenido en cuenta estas características compositivas con el fin de identificar las procedencias. Los análisis se han realizado en el laboratorio ultralimpio del Centro de Investigación en Arqueología y Ciencia de los Materiales, Deutsches Bergbau-Museum, Bochum, Alemania.
Los resultados preliminares (Figura 4) confirman las diferencias entre ambos conjuntos. Los metales de La Celada presentan rangos isotópicos radiogénicos, pero agrupados en una misma zona del gráfico, salvo 3 muestras. El metal de Montalivet, aunque contiene también valores radiogénicos, muestra una mayor dispersión en el gráfico que los de La Celada, lo que es consecuencia de esa diversidad compositiva. En consecuencia, son minoritarios los metales que pueden tener la misma procedencia en ambos conjuntos.

Fig. 4: Gráficos comparativos de la composición elemental e isótopos entre los conjuntos de La Celada y Montalivet.
El proceso para determinar las regiones de procedencia está en marcha y en él se están valorando tanto la posibilidad del aprovechamiento de recursos locales en el entorno geográfico próximo (minas en el País Vasco y en el Pirineo occidental) dada la existencia de explotaciones prehistóricas como las minas de cobre en Arritzaga (Guipuzcoa), como otros recursos peninsulares y europeos que aportan metal en este periodo del segundo cuarto del II milenio AC.
El descubrimiento del depósito metálico de La Celada, singular por la tipología de sus elementos, pero relacionado con el de Montalivet en Francia, se convierte en un elemento clave para entender las relaciones e intercambio de metal en la Edad del Bronce del área atlántica de Europa.


Comentarios recientes