En nuestro reciente viaje a Moscú, por motivos de agenda no pudimos visitar el campo de batalla de Borodinó, por lo que hubimos de contentarnos con el Museo Panorama de la batalla de Borodinó, y ¡sacre bleu, bien satisfechos que salimos!

Museo Panorama de la batalla de Borodinó

Mientras que en segundo plano los defensores del reducto Rayevsky descargan la letal carga de sus cañones sobre los atacantes, los coraceros de la Guardia Imperial (regimientos del Emperador y de la Emperatriz) se precipitan sobre la Garde du Corps sajona. La crema de la caballería pesada de Europa frente a frente. Detalle de la pintura de Franz Roubaud, Museo Panorama de la batalla de Borodinó.

Situado, como no podía ser de otra manera, en la avenida Kutúzov (38, Kutuzovsky prospekt, metro Kutuzovskaya), junto al Arco del Triunfo y próximo al Museo de la Gran Guerra Patriótica (interesados en rusificación exprés, se pueden visitar los dos el mismo día), el Museo Panorama de la batalla de Borodinó (250 rublos la entrada, unos 3,70€, 45 min. de visita; salvo grognards como yo, vosotros, camaradas, id con tiempo), uno de los dos museos dedicados a las guerras napoleónicas que alberga Moscú junto con el Museo de la Guerra de 1812, es, sencillamente, delicioso.

Museo Panorama de la batalla de Borodinó

En este lado del pedestal de la estatua de Kutúzov podemos observar una procesión de figuras encabezada por varios soldados de la Guardia Imperial, seguidos de un húsar, un cosaco, un miliciano y civiles. El conjunto escultórico del lado puesto del flanco opuesto del pedestal representa a los principales generales del ejército ruso de la Guerra de 1812.

Tras pasar junto a la estatua del general Kutúzov (por el que los rusos profesan auténtica devoción) erigida en el exterior, y recrearnos en el conjunto en el complejo conjunto escultórico que adorna tres de los lados de su pedestal y hermana a todos los protagonistas de la Guerra de 1812, ya generales, soldados, milicianos o civiles, accedemos al edificio.

Museo Panorama de la batalla de Borodinó

¡Cuántas veces habrá visto esta colección de retratos, y jugado a cuántos de ellos adivinaba! Museo Panorama de la batalla de Borodinó

Museo Panorama de la batalla de Borodinó

Despliegue de buen gusto e información en inglés. Museo Panorama de la batalla de Borodinó.

La visita se puede dividir en tres partes. En primer lugar, un hall de entrada donde podemos disfrutar de los retratos de los generales rusos de la campaña de 1812 más destacados, empezando por Kutúzov y Blarclay de Tolly y siguiendo por Bagratión, Platov, Rayevski, Kutaisov, Ouvarov, Tuchkov, etc. así como otras emblemáticas pinturas de autores como Mazurovsky, Northen o la espectacular obra del contemporáneo Averyanov, ejecutada de cara el bicentenario de la invasión napoleónica de Rusia y con la que nuestros lectores ya estáis bien familiarizados. La muestra también incluye vitrinas con una pequeña pero selecta muestra de uniformes y armamento de la época de ambos ejércitos, dispuestos con gran gusto.

Museo Panorama de la batalla de Borodinó

Frente a la espectacular pintura de la batalla de Smolensko del genial Averyanov, publicada en nuestro Desperta Ferro Historia Moderna n.º 21: Rusia 1812 (I). Museo Panorama de la batalla de Borodinó

Museo Panorama de la batalla de Borodinó.

De izquierda a derecha, artillero a caballo de la Guardia Imperial, coracero y mosquetero de línea rusos. Detrás, de espaldas, granadero de línea, coracero y artillero franceses. Al fondo de la sala, uno de los interactivos de la batalla. Museo Panorama de la batalla de Borodinó

De aquí se accede al auténtico leitmotiv del Museo, la pintura panoránica de la batalla de Borodinó ejecutada por el pintor de batallas ruso de origen francés Franz Roubaud (Odessa, 1856- Múnich, 1928), autor también del panorama del asedio de Sebastopol (1854-1855), y que se inauguró en 1912 para conmemorar el centenario de la batalla. A pesar de las descomunales dimensiones de la pintura, el nivel de detalle es realmente asombroso, como puede apreciarse en el siguiente vídeo y fotografías.

Museo Panorama de la batalla de Borodinó

La Garde du Corps sajona, probablemente el mejor regimiento de caballería de las guerras napoleónicas, ataca las inmediaciones del Reducto Rayevski, con el apoyo, en segundo plano, de la 4.ª División de Caballería Ligera polaca, contracargados estos a su vez por los regimientos de dragones de Kiev y Novorrusia, y los sajones por los coraceros de la Guardia Imperial. Detalle de la pintura de Franz Roubaud, Museo Panorama de la batalla de Borodinó.

Museo Panorama de la batalla de Borodinó

En la aldea de Semenovskoye, bastión clave del flanco izquierdo ruso, el general Dojturov, en el centro, asume el mando del Segundo Ejército tras caer herido Bagratión. Detalle de la pintura de Franz RoubaudMuseo Panorama de la batalla de Borodinó.

La muestra no acaba ahí, ya que camino de la salida nos encontramos con una preciosa colección de grabados y piezas envitrinadas, desde balas de mosquete y de cañón del campo de batalla, armas, etc., pinturas relativas a la retirada napoleónica de Rusia y un diorama con una tierna escena en la que varios jinetes ligeros rusos confraternizan con un joven tambor francés.

Museo Panorama de la batalla de Borodinó

De izquierda a derecha, un cosaco atiende el puchero mientras un húsar descansa recostado y un ulano comparte su comida con un joven tambor francés, posiblemente un prisionero de guerra. Museo Panorama de la batalla de Borodinó.

Además de contar con la información en ruso y parcialmente en inglés tanto en los paneles principales como en las cartelas (al menos en los títulos), el magnífico Museo Panorama de la batalla de Borodinó está a la última, ya que dispone de unos detallados interactivos donde se puede seguir la batalla, y de una aplicación para móviles (dispone de wifi abierta) que amplía la información de las piezas más emblemáticas a través de un sistema de códigos qr. Ah, y de una modesta tiendecita regentada por una amable señora que no dudamos de saquear cuan cosacos de los Urales.