Figura 1. Equipo de excavación e investigación a la entrada de la cueva de El Sidrón (Asturias) en la campaña de 2007 durante la visita de Svante Pääbo, con motivo de los preparativos del proyecto Genoma Neandertal. En imagen el desaparecido Javier Fortea (de pie, segundo por la derecha), Carles Lalueza-Fox (de pie, cuarto por la izquierda) Marco de la Rasilla (de pie, tercero por la izquierda), Svante Pääbo (sentado) y Antonio Rosas (rodilla en tierra).

Estos números avalan la afirmación de que esta colección constituye la muestra de neandertales más numerosa de la península ibérica y permite abordar un programa de investigación y divulgación que abarque los diferentes niveles de organización biológica, desde los anatómicos y poblacionales al nivel molecular.

Tras un largo avatar y con el diagnóstico de su identidad neandertal establecida por Emiliano Aguirre y quien escribe, fue en el año 2001 cuando Javier Fortea y Marco de la Rasilla, de la Universidad de Oviedo, iniciaron las excavaciones sistemáticas de El Sidrón. En 2009 murió prematuramente el profesor Fortea, de la Rasilla continuó los trabajos de campo hasta el año 2014, una vez agotado el yacimiento tras trece campañas de excavación metódica. El grupo de paleoantropología MNCN-CSIC se hizo cargo de la investigación paleobiológica en el 2003, y ha continuado hasta la actualidad, con financiación primero del Principado de Asturias, el Gobierno de España y más recientemente de la Fundacion Palarq.

Los neandertales de el sidrón palarq

Figura 2. Reconstrucción virtual de la Mandíbula 2 de El Sidrón (Asturias). Los datos fueron adquiridos mediante técnicas de análisis de imagen médica (TAC). En amarillo la hemimandíbula original; en azul, una réplica mediante simetría bilateral.

En el trascurso de estos años, los fósiles de El Sidrón han contribuido a cambiar la imagen que tradicionalmente ha tenido la sociedad sobre los neandertales. Hoy ya no son vistos como atrasados y primitivos, sino como una especie humana con la que hemos compartido un antepasado reciente y de la que muchos de nosotros llevamos algunos de sus genes en nuestros cromosomas. De la mano de Carles Lalueza-Fox, de El Sidrón se extrajo ADN fósil que permitió primero analizar genes individuales con valor adaptativo, como el FOXP2 o el MC1R, y después contribuir al desarrollo de la paleogenómica y al modelo de hibridación entre especies hoy imperante en la evolución humana.

Otros aspectos abordados por nuestro equipo han desvelado la estructuración de sus poblaciones en pequeños grupos aislados entre los que se practicaba la exogamia femenina y donde existía ya una cierta división sexual del trabajo y especialización de tareas dentro del grupo. La diversidad de la dieta entre los grupos neandertales de los diferentes ecosistemas euroasiáticos y la automedicación mediante el consumo del hongo Penicillium, así como con plantas con valor medicinal, son otros de los aspectos en los que los fósiles de El Sidrón han aportado su granito de arena.

Los neandertales de el sidrón palarq

Figura 3. Protocolo de excavación limpia desarrollado en El Sidrón para la extracción de fósiles neandertales exentos de cualquier contaminación por ADN procedente de humanos actuales (excavadores).

En sintonía con lo anterior, los estudios morfológicos han desvelado diferencias regionales entre las poblaciones de esta especie humana extinta, amén de contribuir a esclarecer la secuencia de cambios evolutivos en el cuerpo neandertal. Finalmente, el análisis de las frecuencias de malformaciones congénitas acumuladas en los individuos de El Sidrón ha desvelado el importante papel de la endogamia en la extinción de esta especie.

Contenido patrocinado por

Fundación Palarq

Etiquetas: , , , , ,

Productos relacionados

Artículos relacionados

Pin It on Pinterest